Cada 12 de Marzo se celebra el aniversario del Martirio del Padre Rutilio Grande y sus dos acompañantes, realizando una peregrinación desde Aguilares hacia las tres cruces luego un acto ecuménico en ese lugar para después continuar con la peregrinación hacia la parroquia San José del Municipio de El Paisnal.

El p. Rutilio Grande nació un 5 de julio de 1928 en la villa de El Paisnal, hijo de Salvador Grande y Cristina García, a los 4 años pasa al cuidado de su abuela Francisca, es a su abuela a quien se le atribuye las bases de su vocación al sacerdocio.

En su infancia se dedica a llevar el almuerzo a sus hermanos que eran agricultores, recorriendo a pie grandes distancias con las ollas calientes para ellos. El 8 de mayo de 1940, con sólo 12 años escribe su primera carta a Monseñor Luis Chávez y González, exponiéndole sus deseos de ser sacerdote.

En enero de 1941 entró en el Seminario de San Salvador. El 23 de septiembre de 1945 viaja a Venezuela y estudia en el noviciado de los padres jesuitas. En 1948 viajó a Quito y estudia 2 años; uno en ciencias y el otro en humanidades. Por una crisis de enfermedad regresa a Centro América y comienza a trabajar en el colegio Javier de Panamá, pero luego es trasladado a San Salvador donde lo nombran subprefecto de disciplina del Seminario San José de la Montaña y profesor del latín, castellano, geografía e historia en los años 1951-1953.

En octubre de 1953 viaja a Oña, España a estudiar Filosofía y Teología. El 30 de julio de 1959 recibe la ordenación sacerdotal y el 31 de julio, oficia su primera misa en la fiesta de San Ignacio de Loyola. En 1963 estudia Pastoral en Bélgica. Posteriormente en 1965 es destinado al Seminario San José de la Montaña como prefecto de disciplina y profesor de teología. En estos años inaugura una práctica novedosa de más participación con los seminaristas. Promueve un nuevo estilo pastoral, con las misiones en las comunidades. Acompaña como consejero a muchos sacerdotes jóvenes, con gran sabiduría y acierto. Promueve así una renovación en la Iglesia salvadoreña, invitando a una conversión que rompa muchos esquemas y estructuras anquilosadas. Impulsa y coordina la Semana Nacional de Pastoral de Conjunto en San Salvador (22-26/7/1970). Su defensa de los campesinos y la denuncia valiente de las desigualdades e injusticias que se daban en ese entonces, que culmina en la homilía del 6 de agosto de 1970, en las fiestas patronales del Salvador del mundo, le obligan a renunciar a su misión en el Seminario. Viaja a Ecuador, donde estudia pastoral y conoce a Mons. Proaño. Es entonces cuando hace su “opción primaria y fundamental”: servir a las mayorías populares en el proceso de su liberación, por medio del evangelio.

A su regreso, asume la parroquia de Aguilares, con un equipo misionero, el 24 de septiembre de 1972. Desde entonces hasta su muerte, nos deja su gran legado: una propuesta pastoral centrada en la comunidad, y en una lectura de la palabra de Dios encarnada en la propia historia.

En Aguilares, el equipo misionero liderado por Rutilio se traza una meta: la evangelización con vistas a recrear una Iglesia de comunidades vivas de hombres (y mujeres) nuevas, agentes de pastoral, y conscientes de su vocación humana a convertirse en gestores de su propio destino, que los llevaría al cambio de la realidad. Y deciden también un método: personalizante, dialogal, creativo, crítico y fundamentado en la pauta “acción- reflexión- acción”.


Impulsa y coordina la Semana Pastoral Arquidiocesana, San Salvador (5-10/1/1976). Sólo un mes antes de morir, pronuncia su Homilía de Apopa (13/2/1077). Su predicación fue como la “sal que arde en la herida”. Por ello, Rutilio, junto con su amigo y campesino, Manuel Solórzano, y un niño muy allegado, Nelson Rutilio Lemus, son asesinados por la guardia en connivencia con los hacendados de la zona, entregó su vida como un sacerdote fiel a la verdad, el 12 de marzo de 1977. Su muerte provocó un cambio radical en Mons. Romero, recién nombrado arzobispo de San Salvador, que a raíz de este hecho, decide convocar una misa única en Catedral.